Miró a través de la vitrina. Pues sí, el tipo que estaba detrás de ella tenia cuernitos. Si ese hubiera sido un día normal habría pensado que aquello no era más que bisutería, pero ese era la tercera vez aquella mañana.
Se preguntó si en la próxima esquina la asaltaría algún ser con colmillos.
———-
Ana en “La Isla Sin Nombre”. Esa historia que nunca verá la luz.
Leave a Reply